En Andalucía la superficie media es de 200 metros para unifamiliares y 120 para los pisos, cifras similares, aunque ligeramente inferiores, a las de España

Los datos de dimensión media de la vivienda que aquí figuran son los de obra nueva para cada año; oscilan relativamente poco en el tiempo, pero en una serie larga, desde 1992, se observan algunos rasgos que son interesantes de comentar.

 

Además, diferencias que pueden parecer reducidas, como 10 metros cuadrados, son significativas para pisos de 100 metros cuadrados, pues pueden representar una pequeña habitación más.  Esta información hay que tomarla con cuidado, ya que hay años donde la promoción es muy baja, y por tanto la representatividad de lo que se construye es menor que en años donde se construye más. Por otra parte, los datos más recientes de 2020 se refieren sólo al tamaño medio de las promociones a principio de este año, y no se pueden proyectar al año completo.

Andalucía tiene una media de metros cuadrados por vivienda muy similar a la media española; los datos más recientes en vivienda unifamiliar están alrededor de 200 metros cuadrados, y en piso o bloque, de 120; no son superficies útiles, y se incluyen espacios comunes. En 1992 la construcción unifamiliar tenía una media de 132 metros cuadrados, y 102 en pisos, inferior a la media española que estaba en 156 y 110 metros cuadrados, respectivamente. Estos datos se mantienen hasta 2006 en que la vivienda media que se construye en Andalucía cae por debajo de los 100 metros cuadrados –en España también, pero la dimensión es algo mayor- y así se mantiene hasta que a partir de 2014, el tamaño de los pisos se sitúa en el entorno de los 120 metros cuadrados. Tenemos, pues, un largo período en que se construían pisos de poco más de 100 metros; luego, con la crisis, más pequeños; y tras la recuperación se construyen pisos de mayor dimensión. Hay que tener en cuenta que esta obra nueva actual sigue siendo muy reducida, pues en 2006 se visaban en Andalucía casi 170.000 proyectos de obra nueva, en 2014 estaban por debajo de 5.000, y tras la recuperación, en 2019 no han llegado a 25.000.

 

 

 

 

Por provincias, vemos que en 1992 Málaga, Cádiz y Granada eran las que tenían las viviendas en bloque más pequeñas, y en Jaén y Córdoba se construían de mayor tamaño, con las demás provincias en el entorno de los 100 metros cuadrados. En Granada la vivienda en bloque se mantiene siempre en una dimensión relativamente pequeña, y casi todos los años está por debajo de los 100 metros cuadrados. En las demás provincias evoluciona en torno a la media de Andalucía, con una reducción en la dimensión en los años posteriores a la crisis, y un ligero aumento desde 2014 hasta la actualidad. La vivienda unifamiliar es más homogénea, y ha ido aumentando de dimensión desde el entorno de los 130 metros cuadrados al de los 180 actuales; Málaga es la excepción, superando los 200 metros cuadrados de media desde 2014 –año que tomamos como referencia de la recuperación de la vivienda-, aunque insistimos en que se trata de relativamente escasas promociones en relación a los años del “boom” inmobiliario.

 

 

 

La vivienda unifamiliar en Andalucía tiene una superficie media que es un 60% mayor que en bloque o piso; no es extraño que las circunstancias del confinamiento lleven a considerar no sólo la dimensión de la vivienda, sino características de habitabilidad y confort de la misma, así como también la distribución de espacios. No se piensa sólo en el confinamiento, que debería ser una circunstancia muy excepcional, sino en las nuevas tendencias que pueden surgir a partir de la experiencia de teletrabajo. Durante años se ha considerado que para muchas ocupaciones el trabajo en el hogar, compartido con la presencia en el lugar de trabajo, llegaría a generalizarse, pero se iba retrasando hasta que el gran experimento actual ha demostrado las posibilidades que ofrece, así como algunos aspectos no tan positivos. Está por ver cómo influirá no sólo en la dimensión, sino en el tipo de vivienda y diseño que se demandará en el futuro.

 

 

EN CORTO


Estudio de hábitos en el último mes y medio

El Consejo General de Arquitectura Técnica (CGATE) y Grupo Mutua de Propietarios impulsan un trabajo a tres meses donde, por una parte, se ven los hábitos de las personas en las tres semanas de confinamiento, y por otra analizan aspectos de la vivienda como luminosidad, ventilación, y confort térmico o acústico, así como si hay o no humedades. La encuesta estará terminada en tres meses y mostrará la importancia de la vivienda y sus carencias en esta crisis.

 

E teletrabajo se hace en el salón de casa

La compañía Via Célere realiza una encuesta sobre hábitos durante en estas semanas; entre otras cuestiones señalan que el salón se utiliza para el teletrabajo, la terraza para desconectar, y las habitaciones propias para estudiar y jugar. Las aficiones más comunes son ver televisión, redes sociales, cocinar, y juegos de mesa. Junto con las características y distribución del edificio y vivienda, es importante disponer de servicios y equipamiento como un buen acceso a Internet, y ordenador, si el teletrabajo se afianza como una opción y se incrementa la permanencia en el hogar.

 

Se multiplica la demanda de balcón y zona de jardín

En las búsquedas sobre viviendas, se pueden utilizar filtros para seleccionar características de la vivienda que interesan, y se comprueba que hay tres elementos que han aumentado en las búsquedas de estas semanas en un 40%, y son: balcón, terraza y jardín. Esto muestra la atención que despierta principalmente la vivienda con jardín o zona ajardinada, que siempre había sido superior a la terraza o balcón, pero ahora es especialmente alta.  No quiere decir que el interés se traduzca en compra, pero sí lo que puede influir en la demanda futura de vivienda.