Observatorio Inmobiliario

El mercado residencial de la Comunidad Valenciana mantiene una evolución claramente alcista en precios, aunque no así en actividad. Esta es la principal conclusión que se desprende del análisis que Euroval ha elaborado de las operaciones de vivienda libre —nueva y usada— realizadas entre el cuarto trimestre de 2023 y el tercer trimestre de 2025, último periodo con datos homogéneos disponibles.

El estudio, basado en transacciones reales y no en precios de oferta, refleja que la Comunidad Valenciana sigue una tendencia similar a la media nacional, pero con mayor intensidad. Mientras que en el conjunto de España las variaciones de precios en los periodos analizados se sitúan entre el 7% y el 12%, en la Comunidad los incrementos oscilan entre el 8,8% y el 14,5%, evidenciando un crecimiento más acusado y sostenido.

Para la provincia de Alicante tenemos unos precios iniciales del período que tomamos como referencia de 1.495 euros por metro cuadrado, que en muy poco tiempo, en 2008, suben a 1.764, esto es, un 32%; caen luego hasta el entorno de 1.200 euros y en los últimos años suben con fuerza hasta los 1.771 euros, un 48% desde mínimos, y hoy prácticamente están igual que en la época de máximos, habiendo subido un 18,5% en los veinte años que consideramos. La provincia de Castellón inicia la serie con 1.365 euros por metro cuadrado, subiendo un 29% en dos años, hasta 1.761euros; la caída es muy intensa, a 1.050 euros, un 40%, y permanece así hasta años recientes en que vuelve a subir a 1.278 euros, un 22% desde mínimo y ligeramente por debajo del momento inicial. La provincia de Valencia tiene como cifra de partida 1.236 euros por metro cuadrado, con una subida del 33% en tres años, cayendo en un porcentaje similar a 1.100 euros ; en los últimos años sube un 53% hasta los 1.684 euros actuales, y en los 20 años considerados la subida es del 36%.

| Tabla 1. Variación de precios de vivienda en la Comunidad Valenciana

En términos absolutos, la subida es igualmente significativa. El precio medio por metro cuadrado ha pasado de 1.364 euros a 1.734 euros en el conjunto autonómico. Por provincias, Alicante ha evolucionado de 1.454 a 1.829 euros/m², Castellón de 1.098 a 1.378 euros/m² y Valencia de 1.353 a 1.758 euros/m², lo que confirma una presión alcista generalizada en todo el territorio.

Atendiendo al periodo más reciente, Valencia lidera los incrementos con un 15,8%, seguida de Alicante con un 13,8% y Castellón con un 11,4%. Además, la provincia de Valencia muestra una trayectoria de aceleración continuada en los cuatro periodos analizados, con tasas que han pasado del 9,8% al 15,8%, mientras que Castellón partía de niveles de crecimiento más moderados. Pese a estas diferencias, las tres provincias comparten una dinámica común de subidas relevantes y crecientes.

Sin embargo, esta fortaleza en precios no encuentra el mismo respaldo en la evolución de las compraventas. Al analizar los mismos periodos se observa una clara desaceleración de la actividad. Un ejemplo ilustrativo es el cambio registrado a nivel nacional al desplazar la comparación solo un trimestre —del primero al segundo de 2024— cuando la variación de transacciones pasó del 15% al 3,5%, comportamiento que también se reproduce en la Comunidad Valenciana.

En términos de volumen, el mercado autonómico se mueve en una horquilla trimestral aproximada de entre 23.000 y 30.000 operaciones, con oscilaciones, pero sin una tendencia de crecimiento sostenido. De hecho, los máximos registrados en 2025 son muy similares a los de 2024, lo que refuerza la idea de estabilización.

Las tasas más recientes apuntalan esta lectura, la Comunidad Valenciana registra un leve incremento del 0,2%, con Alicante incluso en negativo (-0,2%), mientras Castellón crece un 1,1% y Valencia un 0,8%. Todo ello debe interpretarse además teniendo en cuenta el peso provincial en el total de operaciones: Alicante concentra el 50,4% de las compraventas de vivienda de la Comunidad, Valencia el 36,2% y Castellón el 13,3%, por lo que la evolución alicantina resulta determinante para el conjunto autonómico.

| Tabla 2. Variación de transacciones en la Comunidad Valenciana

La conclusión global dibuja, por tanto, un mercado a dos velocidades, subidas intensas y generalizadas en los precios frente a una actividad de compraventas que pierde impulso. En algunos segmentos, especialmente en vivienda nueva, se detecta incluso un bajo número de operaciones asociado a precios elevados, lo que distorsiona las medias y refleja un ajuste desigual entre oferta y demanda.

De cara a 2026, las expectativas estarán condicionadas precisamente por esa relación entre valores y transacciones. La evolución del mercado dependerá en gran medida de factores locales, del tipo de producto disponible y de la capacidad de absorción de la demanda, en un contexto donde el análisis microterritorial será clave para entender la verdadera dinámica del sector residencial valenciano.

En segundo lugar, la alarma que generan los precios se identifica con el fuerte incremento en los últimos cuatro años en algunas ciudades, dejando fuera del mercado a compradores locales cuyas rentas se quedan muy atrás de los precios de vivienda. En este sentido es interesante la referencia de las capitales respecto a la media de los precios provinciales, lo que podría medirse también para ciudades con mercados significativos de vivienda. Por último, podemos señalar que aunque el problema de los precios tiene un ámbito local de tratamiento, este repaso muestra que entre 2005 y 2008 se dio un fenómeno de contagio y subida general, tanto donde había una demanda clara como donde no.

Instituto de Ánalisis Inmobiliario​

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